Hegel concebía la realidad como un proceso interior del desarrollo dialéctico que circula por el mundo natural y el mundo histórico. Tras varios siglos de olvido de la dialéctica, cuyos primeros tratadistas se encuentran en la Grecia clásica (Demócrito y Heráclito), Hegel la recuperó como procedimiento filosófico y método de trabajo. La dialéctica comprende tres fases: la tesis (la afirmación de algo), la antítesis (la negación de lo que se acaba de afirmar o tesis) y la síntesis (que resume verdades parciales de la tesis y la antítesis, contraponiéndolas y obteniendo la verdad total del proceso). En la Enciclopedia de las ciencias filosóficas, Hegel proporcionó un ejemplo de su visión de la dialéctica:

-La tesis es la Lógica, que estudia la idea inmediata, tal como en si misma (espíritu subjetivo).

-La antítesis es la Filosofía de la naturaleza, que estudia la idea alineada o perturbada, la idea fuera de sí misma y convertida en mundo (espíritu subjetivo).

-La síntesis es la Filosofía del espíritu, que estudia la idea después de su paso por la antítesis; es la idea hecha conciencia (espíritu absoluto)